Marihuana

Era su cumpleaños y por eso pretendía que fuera un día muy especial. Eso es lo que recuerda mi amiga sobre una cita que fue histórica para ella. Para empezar porque era la primera vez que iba a fumar marihuana. Y claro, en eso basa todo lo que aquella noche ocurrió.

Mi amiga cumplía 18 años y lo iba a celebrar con una cena muy peculiar a la que había sido invitada. Y es que no sólo estaban algunas de sus amigas, también dos de sus profesoras. La de Matemáticas y la de Biología, para más señas.

Allí mi amiga empezó a cenar. Y a beber. Y a fumar. Esto último gracias a la plantación de maría que una de las profesoras y anfitriona de la velada tenía en su propia vivienda. Todo al alcance de la mano.

De hecho, la cena empezó a subir de temperatura no sólo por las sustancias que todas, mi amiga incluida, no dejaban de ingerir. También porque una de las profesoras tenía la habilidad de construir sus propios juguetes sexuales, en vez de acudir al sex shop de cabecera. “Le encantaba fabricar aparatos masturbadores”, asegura la protagonista.

De ahí que la cosa se fuera calentando poco a poco hasta que ocurrió lo que tenía que pasar. “Acabé en la cama con mis dos profesoras”, añade mi amiga, que insiste en que no es lesbiana.

“Lo que pasa es que ellas eran muy liberales, en el sentido amplio de la palabra”, añade para defenderlas y defenderse.

Así que sin duda tuvo tiempo de repasar todo lo que aquel curso había aprendido de primera mano, tanto en biología como en matemáticas. Aunque eso puede ser considerado como clases particulares…

Sin duda que su cumpleaños será siempre recordado no sólo porque se inició en el noble arte de fumar marihuana, sino también porque fue su primer trío. Y encima lésbico…

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