El percebe

Dicen los que saben de biología que el percebe es un molusco de pequeño tamaño que apenas se mueve y, por eso, está la mayoría de su vida adherido a alguna superficie.

Así llamaba mi amiga a uno de sus ligues. Y no precisamente porque el chico estuviera pegado a ella, ya que no quiso prolongar por mucho tiempo esa minirrelación (y nunca mejor dicho). Simplemente lo denominaba así porque la tenía pequeña.

Por eso no es raro que mis amigas pongan nombre a los instrumentos con los que ellas disfrutan, ya que son muy conocedoras de todas las posibilidades. “Yo podría hacer un anuncio de Coca Cola: para las finas, para las gordas, para las largas, para las cortas, para las de izquierdas, para las de derechas, para las alicaidas, para las calvas, para las morenas…”, explica otra

Y claro, cuando alguna vez se le pregunta con cuál se entretiene en ese momento, suele contestar: “Con cuáles, por favor, no me ofendas”.

Otra rememora su experiencia con un tamaño difícil para ella. O eso pensó a simple vista en el primer momento. “Nos pusimos al tema y pensé que eso no me cabía”, explica. “Pero sí”.

El chico, al parecer, estaba preocupado por ella porque no hacía más que gemir de forma escandalosa (ya está demostrado que a mis amigas eso se les da bien). “¿Estás bien?”, preguntaba él, por lo que ella apenas podía decir: “Sí, sí…”

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